Me llamo Marta, nací en Gran Canaria (Islas Canarias) en una ola de calor de agosto.

Siempre estuve vinculada al cuerpo a través de la naturaleza y el deporte. Comencé con el tenis, el atletismo y finalmente el volleyball. Y por supuesto, el mar y el sol. Infancia tranquila, adolescencia con sus rebeldías y pronto apareció el gusanillo de querer conocer más, otras cosas, otros lugares y personas. 

Poco a poco se fue abriendo un camino de vida que combinaba el auto conocimiento a través del estudio, los vínculos, la danza y los viajes.

Estudié Psicología en Granada a la vez que descubría la Danza Contemporánea y la revolución que supone para el cuerpo y el alma encarnar emociones y descubrirte a través de tu movimiento.  Bailé varios años en una pequeña cía. Azuara. Por ese entonces también apareció el Yoga Iyengar. 

Terminé la carrera y quería profundizar, me fascinaba el psicoanálisis y buscaba una mirada más integradora de la terapia. Sincrónicamente, comenzaba el Barcelona la primera promoción  del Máster en Danza Movimiento Terapia, en la Universidad Autónoma. Fueron años de mucho aprendizaje, cambios, experiencias, encuentros, terapias y mucha danza.

Cuando terminaba el máster, en unas Jornadas de DMT, me enamoré del Movimiento Auténtico, tanto así que me fui a Argentina con Karin Fleischer a seguir profundizando en la disciplina. Fui varios años a los Seminarios intensivos que ella organiza en la sierra de Córdoba. Había encontrado mi camino, mi asidero, mi práctica.

Seguí caminando y después de varios años moviéndome entre Barcelona, Argentina y Gran Canaria, una operación (embarazo ectópico), me llevó a parar un tiempo en la isla de Lanzarote.

Y al tiempo, llegó el otro gran movimiento de mi vida: ¡MÉXICO! 7 años en los que llegó el Maestro, el Dr. Sergio López Ramos, quien me enseña el arte de vivir a través de la Psicología de lo corporal y la Medicina Tradicional China. 

Con mi pareja, construimos el amor y la familia, otra nueva aventura: la crianza, la maternidad.

Me adentré en el trabajo profundo con mujeres, los temazcales, las ceremonias, el Huevo de Obsidiana y muchas experiencias, muchos aprendizajes, entre ellos ser una mujer fuerte y vulnerable a la vez, la gratitud, la humildad y la conexión con la tierra.

Actualmente estamos en Gran Canaria, criando, creando, compartiendo, aprendiendo. Sigo descubriéndome en el Movimiento Auténtico de la mano de Betina Weissman, danzando con Carmelo Fernández, sanando y agradeciendo a través del temazcal, creciendo con el espejo de la pareja y la crianza y siendo testigo de otras que también se descubren a sí mismas en su movimiento.

Creo que Ser una misma es el mayor acto de gratitud que podemos tener con la vida y con la tierra.

Te propongo un espacio para serlo.